Por Martín Faciano

La ex Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, se reunió el pasado 7 de julio con dirigentes de la Corriente Federal de los Trabajadores, el espacio sindical filo kirchnerista conducido por el Secretario General de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo.

En la reunión, de la que además del dirigente radical bancario participaron Horacio Ghillinin (SADOP) y Héctor Amichetti (Federación Gráfica Bonaerense), la ex mandataria les solicitó a los sindicalistas que no realicen la “Marcha por el trabajo y la justicia social” , que desde el espacio sindical kirchnerista vienen impulsando para el próximo 7 de agosto, por la celebración de San Cayetano, el patrono del trabajo.

Después del encuentro, a través de su cuenta de Facebook, la ex Presidenta explicó: “Les dije que hay rezar que por el trabajo, por los que no lo tienen y por los que sufren. Pero también les pedí que no hagan la movilización. Sé que lxs trabajadorxs tienen más que sobradas razones para reclamar, pero también sé que en lugar de llamar a una movilización el 7 de agosto, lo que debemos hacer es convocar a una gran votación el 13 de agosto”. Luego, la precandidata a Senadora por la Provincia de Buenos Aires agregó: “Ha habido masivas manifestaciones en los últimos meses en rechazo a la política económica del Gobierno de Cambiemos. Sin embargo, el Gobierno no escucha las movilizaciones. Sólo las distorsiona y las desacredita. El Gobierno de Cambiemos no escucha el dolor de quienes pierden sus trabajos, no llegan a fin de mes, no pueden pagar facturas astronómicas de servicios públicos o tienen que cerrar sus comercios o sus fábricas”.

El encuentro, y el puntual pedido de la ex Presidenta, se realizó en el marco de la adopción de una postura más intransigente por parte del referente bancario, quien viene cuestionando de manera insistente a la conducción nacional cegetista, a la cual le atribuye un rol pasivo frente al Gobierno Nacional, le exige que retome el plan de lucha, que convoque a un Comité Confederal Central, y que realice un paro general antes de octubre.

Desde la dirigencia gremial escucharon la posición de Cristina; señalando que la movilización a San Cayetano es un símbolo desde los tiempos en que Saúl Ubaldini estaba al frente de la CGT, y aseguraron que se iba a poner en consideración de la Corriente Federal, la posibilidad de realizar la movilización ya sea una semana antes, o una después de las PASO.

El pedido de Cristina, habría generado resquemores en sectores sindicales que consideran que el llamado a desmovilizar trabajadores siempre responde a un espíritu antisindical . A su vez, también, algunos dirigentes señalaron que en realidad la reunión era una puesta en escena orquestada por la ex mandataria, para bajar su postura confrontativa y dotar de una cuota extra de oxígeno al bancario Palazzo, quien si aspira a ocupar un lugar mas importante en la estructura de la CGT que se reorganizaría luego de las elecciones de octubre, debe mostrarse con mayor independencia política.

Esta última visión, quedaría desestimada luego de que desde la Corriente Federal decidieran finalmente no realizar el acto político previsto para ese día. No obstante, si bien desde el agrupamiento sindical decidieron participar en el oficio religioso que se realizará el próximo 7 de agosto, la no realización del acto político y el acatamiento al pedido de “la jefa”, podría traducirse en costos políticos que deberá afrontar el sindicalista radical que aspira a ocupar un lugar de mayor jerarquía en la próxima reconfiguración de la central obrera.

Aunque los argumentos con los que Palazzo justificó la suspensión del acto, puedan resultar bastante sensatos, no deja de resultar, cuanto menos irónico, que desde la movilización de la CGT del último 7 de marzo a esta parte, la vanguardia ofensiva sindical que exigía a gritos que se establezca la fecha  de un Paro General, haya pasado en tan sólo 4 meses, a directamente militar la desmovilización de los trabajadores.

Quizás es el tiempo que les llevó  a los muchachos, aprender que el movimiento avanza al paso del más lento. Por lo pronto, vayan devolviendo el atril nomás…

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