La muerte del Rey Momo, su posible sucesión y la preocupación en las Seccionales de UATRE

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Buenos Aires: El presidente, Mauricio Macri, encabeza un acto por el Día Internacional de los Trabajadores, junto al dirigente sindical Gerardo ''Momo'' Venegas, en el Estadio de Ferro. Foto: Osvaldo Fanton/Télam/cf 01/05/2017

Por Martín Faciano

El rumor sobre el fallecimiento del histórico dirigente sindical de UATRE, Gerónimo “Momo” Venegas, se instaló con fuerza en la agenda mediática durante la jornada de ayer. Si bien, la noticia sería rápidamente desmentida por su hija, a través de sus cuentas en las redes sociales de Facebook y Twitter, lo cierto es que el runrún posibilitó que se blanqueara la delicada situación de salud que atraviesa el referente del sindicalismo macrista, y en las diferentes seccionales empiecen a pensar lo que podría implicar la sucesión en la conducción nacional de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores.

Cabe señalar que, en caso de deceso del Secretario General, según lo consignado por el Artítulo Nº 75 del Estatuto de UATRE, si se produjera alguna vacante entre los integrantes de la comisión administrativa, al Secretario General Seccional lo reemplazará el Adjunto y a los restantes los Vocales por orden de ubicación en la lista electoral. En ese sentido, quien ocuparía el sillón del Momo, sería el actual Secretario Adjunto a nivel nacional, Ramón Ayala, quien cuarenta días atrás visitó la provincia para ratificar el magro acuerdo salarial sellado por la conducción  nacional de UATRE (sin la presencia de los paritarios de Tucumán) y la Asociación Tucumana del Citrus, luego de una semana de medidas de fuerza con cortes de ruta que llevaron a cabo las diferentes seccionales de la Regional Tucumán de UATRE.

Tanto el acuerdo salarial cerrado por Ramón Ayala, como su posterior visita a la provincia para formalizar el acuerdo, no resultarían tan gratas para los dirigentes de la jurisdicción local, ya que en el marco del protocolo de ratificación del acuerdo, el mismísimo Ayala había manifestado delante de la cámara empresaria y las autoridades ministeriales, que el tipo de medidas de fuerza adoptadas por los dirigentes locales de UATRE, no estaban dentro del espíritu de la organización gremial.

Además de estar a la altura de las circunstancias para suceder a un dirigente con tanta presencia como Venegas, Ayalá debera lidiar con el descontento de las diferentes regionales que durante el momovenegato soportaron en silencio la discrecionalidad de la administración nacional al momento de reintegrar a las seccionales su virtual 40% correspondiente de las cuotas societarias recaudadas. En Tucumán, la factura a pasar, estaría lista y calentita.

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