Por Martín Faciano

En épocas donde una fotografía puede viralizarse por las redes sociales en apenas segundos, resulta casi imposible creer  que el encuentro en Casa de Gobierno entre el referente radical de los bancarios, Sergio Palazzo, y el ex embajador Martín Lousteau, haya sido una mera casualidad. Por más que la prensa hegemónica provincial así lo plantee.

Es que en la arena de la política y en la antesala de unos comicios legislativos nacionales tan importantes, a esta altura del partido, nada puede quedar librado al azar. Ni siquiera una simple foto.

Por más que durante su estadía en Tucumán, como si fuese un comodín que se usara para intentar armar un juego, Lousteau se mostrara con casi todos los actores políticos de la provincia, al Gobierno Nacional le debe haber preocupado principalmente una foto: la que aparece el ex Ministro de Economía con el Secretario General de la Asociación Bancaria. Y en ese sentido, podríamos llegar a decir que la viralización (realizada por los operadores provinciales del Gobierno Nacional) de la foto subida por el senador twittero @JAlperovichOK, para intentar negativizar la imagen de @gugalusto, ha sido solo una  maniobra distractiva.

Es que con el ex fugaz Ministro de Economía de Cristina Fernandez de Kirchner vino a la provincia el titular de la UCR porteña Emiliano Yacobitti, y el hecho de que hayan compartido una reunión con el sindicalista radical, puede darle cuerpo al viejo axioma-chicana  que reza que “si ves a más de dos radicales juntos, es porque están organizando una interna”. Si bien Lousteau y el radicalismo que lo acompaña, representan hoy una oposición leve y moderada al proyecto encabezado por Mauricio Macri, mientras que Sergio Palazzo expresa una oposición más radicalizada, habrá que ver si de cara al 2019, estos actores y sus estructuras logran acercar posiciones y establecer acuerdos. Pensar en alguna rosca en relación al ahora, al 2017, sería en este caso un arrebato de los dirigentes que estarían pecando de ostentar una mirada cortoplacista.

Independientemente de lo que resulten en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires las próximas elecciones legislativas intermedias, Lousteau llegaría al 2019 con posibilidades reales de arrebatarle al macrismo su  distrito fundacional.

No es necesario más. Basta con sólo esta posibilidad para que se hagan los rulos los Gobernadores que apuestan a reactivar su liga, los sindicalistas no MomoVeneguistas, la dirigencia radical que no comulga con el macrismo, y el peronismo que nunca pudo hacer  pie en Capital ni con los zapatitos brillosos de Jorge Telerman, luego de la destitución de  Anibal Ibarra y antes de que llegue Mauricio Macri a ser Jefe de Gobierno en 2007.

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