Por Martín Faciano

Cuando años atrás se desataba la  represión a los miembros de la Asociación Bancaria y a los 36 despedidos de la Caja Popular que reclamaban por su reincorporación, nadie se hubiera imaginado que tres años después se acercaran posiciones entre la entidad gremial y el Gobierno Provincial todavía conducido por el mismo espacio político que en aquel entonces: el Frente Para la Victoria. Mucho menos después de que en las elecciones legislativas provinciales del año 2.015, la Asociación Bancaria formara parte activa de la alianza opositora bautizada como Acuerdo para el Bicentenario, logrando incluso colar un legislador.

Pero el público se renueva, y los gobiernos, a veces, también. Por eso después de 12 años, a la gestión del ex gobernador José Alperovich, quien gobernaba cuando los trabajadores bancarios  recibieron palos y gases, le sucedió Juan Manzur. Y en el desafío de construir y sostener una gobernabilidad con un relativo peso propio, el Doctor  apostó a la construcción de un perfil más conciliador, decidiendo entre otras cosas,  ensayar un acercamiento con el referente de una organización gremial que demostró  tener una estructura propia lo suficientemente autárquica y aceitada como para poder sostener un largo conflicto con el gobierno sin perder fuerzas en el desgaste. Por ese motivo el Gobernador Juan Manzur y su Vice, Osvaldo Jaldo, decidieron participar aquella vez en de la cena organizada por la Asociación Bancaria de Tucumán, en la Sociedad Rural, para celebrar el Día del Bancario, donde se mostraron públicamente por primera vez junto a Carlos Cisneros, el líder bancario y principal enemigo público del Senador Alperovich.

Ahora nuevamente, en un evento de los bancarios, más precisamente en el lanzamiento de la tarjeta “Código Bancario”, el actual mandatario volvió a mostrarse en público junto a la conducción gremial bancaria, y la postal sigue siendo sugestiva. Es que la foto, se toma en este caso, en una instancia próxima a la confección de las listas para afrontar las elecciones legislativas nacionales, y en un contexto en el cual distintos sectores del peronismo (tanto a nivel nacional como local) discuten su reorganización. Si bien las elecciones intermedias suelen tener menor trascendencia, lo cierto es que la confección de listas del FpV será una crucial prueba de fuego para Manzur, ya que en función de la nómina de candidatos que se confeccione se cerrarán algunos frentes, y se  abrirán otros. Pero si en el armado de listas el  actual Senador Nacional logra una mayor injerencia, para el Doctor podría empezar a ser el principio del fin, y el principal encargado de indicarle eso pareciera ser justamente el mismísimo Cisneros.

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